viernes, 3 de junio de 2011

Como justifica la falta de legitimación activa el ISP

Indice:
Recordar que estamos en una situación en la que se está creando una empresa, por lo tanto el emprendedor va contratando los servicios y realizando las inversiones necesarias para ponerla en marcha. Una vez constituida la empresa, estos gastos y servicios se pasan a las cuentas de empresa y las cuotas mensuales son pagadas por ella.
En esta situación, el emprendedor contrata los servicios de ADSL como persona física en Febrero de 2.002 y, posteriormente, subroga a la empresa en dicho contrato en Marzo de 2.002.
Todo aparentemente es correcto, el ISP le remite un nuevo contrato con los datos de la empresa y los cargos de las cuotas mensuales por el servicio se realizan en la cuenta bancaria de la empresa.
En el 2.005, cuando el ISP cancela unilateralmente el contrato y borra literalmente a la empresa de Internet, trata de justificar la falta de legitimación activa de la misma de la siguiente forma.
Los siguientes argumentos están extractados literalmente de la contestación a la demanda.
... conviene a esta parte poner de manifiesto en este momento procesal, la falta de legitimación activa de la actora respecto de la acción ejercida de contrario y ello por las causas que a continuación se relatan.
Así, tenemos que poner de manifiesto que el ISP no ha contratado servicio alguno con la demandante, razón esta por la cual venimos a invocar la citada excepción de falta de legitimación activa ad causam.
... al ISP no le consta haber formalizado contrato de prestación de servicios alguno con la citada mercantil ... sino que dicha relación jurídica se estableció con una persona física.
... impugna y no reconoce el contrato a nombre de la empresa ... y ello porque en los archivos de la compañía no consta ningún contrato suscrito con dicha mercantil.
El contrato que impugnan estaba a nombre de la empresa, pero además, en la demanda se adjunta el sobre franqueado por Correos en el que consta el nombre y dirección de la misma.
Por otro lado, ambos contratos no eran idénticos, sino que tenían diferencias incluso en su clausulado que llevaron al administrador de la empresa a enviar un fax al ISP para tratar de que se emitiera un nuevo contrato con las cláusulas originales. El texto del fax así como la correspondiente factura telefónica que confirmaba el envío del fax el día y hora indicados al número de fax del ISP, también estaban adjuntados a la demanda.
Ante esta prueba irrefutable de que el ISP había enviado algo a nombre de la empresa en las fechas en que se recibió el contrato subrogado a nombre de la empresa y el hecho de que todas las cuotas mensuales del servicio ADSL habían sido abonadas desde la cuenta de la misma, el abogado del ISP se limitó a indicar que lo que se había modificado era precisamente la cuenta bancaria pero no el titular del contrato, motivo por el que se había emitido un nuevo contrato.
El descaro en las respuestas no tiene límites, puesto que la cuenta bancaria no es un dato que se incluya en ninguno de los contratos.
En este punto es importante destacar que:
  1. Si enviamos por Correo ordinario la copia del contrato para el ISP, puede que no llegue por fallos achacables a Correos, que el ISP la extravíe en su archivo, o que llegado el pleito no la reconozca. Conviene enviar la copia por correo certificado.
  2. Ya hemos comentado anteriormente la importancia de determinar cuales son las condiciones generales de contratación en el momento del hecho, pero para poder demostrar las condiciones generales el día de la contratación, deberás de tener una certificación del texto del contrato, por lo que realmente deberías enviar un burofax al ISP con la copia del contrato.
  3. En casos como éste, el sobre en el que el ISP envía los contratos indica claramente el destinatario, es decir, el titular del mismo. Es importante guardarlo junto con la copia del contrato.
  4. Cualquier otra comunicación por fax, correo electrónico, ... también debe ser guardada junto con las facturas telefónicas que verifiquen que realmente se realizó la comunicación telefónica en el día y hora indicados en el fax.
Quizás parezca todo un poco paranoico, pero ante la desvergüenza del ISP, te puedes encontrar con que la demanda no prospera debido a que el demandante no está legitimado.
En este caso concreto, si la empresa no fuera titular del contrato, no puede demandar al ISP, debería demandarlo el emprendedor en nombre propio como persona física. Habrían conseguido desvincular el contrato de servicios de ADSL de la actividad empresarial y, por lo tanto reducir la posible indemnización.
En este caso, el Juez si reconoció la legitimación de la empresa para plantear la demanda, no sólo en base a la prueba aportada por la misma, sino también por la documentación aportada por el ISP que en numerosas comunicaciones internas hablaba de la empresa y de su administrador diferenciandolos perfectamente.
Si la falta de legitimación no cuela, entonces habrá que decir que el contrato nunca se perfeccionó y, en la siguiente entrada veremos a qué argucias recurren.

No hay comentarios:

Publicar un comentario