martes, 21 de junio de 2011

¿Cuánto vale un negocio virtual? - Introducción


Supuesto que tu ISP te puede dejar sin presencia en Internet de la noche a la mañana y paralizar totalmente tu negocio virtual, ¿cuál sería el lucro cesante al que tiene que hacer frente?. El lucro cesante es la suma de ingresos que de haber continuado con tu actividad normal, hubieras obtenido.

Métodos de valoración

Durante la burbuja en Internet las “Punto COM” tenían valoraciones curiosas basadas en el número de visitantes únicos, el número de clicks que se hacían en sus enlaces, ... pero lo que está claro es que no se podían utilizar métodos de valoración clásicos, de ahí que surgieran métodos de valoración de empresas específicos para Internet.
Un método rápido de valoración propuesto por los abogados y que parece ser habitualmente utilizado, es reclamar una cantidad igual al volumen de facturación de cinco años. Este método, podría ser una aproximación aceptable en el caso de una empresa madura en un sector de actividad igualmente maduro en el cual la facturación anual se mantiene aproximadamente constante. Pero si se trata de un negocio virtual de una empresa de reciente creación que opera en un nuevo nicho de negocio donde los crecimientos son exponenciales, el método ya no es válido.
Se suele decir en los MBA que una empresa tarda entre tres y cinco años en alcanzar el punto de equilibrio, también conocido como punto muerto o “break-even” y, en el que los ingresos que se obtienen de las ventas permiten cubrir los costes fijos y variables de la empresa.
La etapa más dura de creación de la empresa será hasta alcanzar el punto de equilibrio, pues las pérdidas deben ser compensadas mediante nuevas aportaciones económicas de los socios.
Si durante esta etapa inicial tu ISP te paralizn la actividad, difícil será valorar tu “ruinoso negocio que no produce mas que pérdidas”, según podría decir el abogado defensor del ISP, y fácil será para él decir que pretendes estafar a tu ISP para compensarlas. En qué enfermiza cabeza cabe pensar que un cualificado emprendedor arriesgue su tiempo y dinero en intentar estafar a un simple proveedor de un servicio imprescindible pero totalmente secundario con respecto al núcleo del negocio. Es tan ridículo como pensar que un ISP de primer nivel puede cancelar unilateralmente el contrato de ADSL sin tan siquiera avisar a su cliente.
Antes de seguir viendo otros métodos de valoración, vamos a citar algunos ejemplos de empresas que en su origen no tenían un gran valor:
  1. Empresas como Apple, Google, Youtube nacieron en un garaje. Ingenieros con talento, ambición y nuevas ideas, fueron capaces de crear estas empresas con pocos recursos económicos.
    Menos mal que lo hicieron en USA y pudieron culminar sus proyectos, aquí en España lo normal es que no les hubieran hecho ni caso y, hasta es posible que un buen día el dueño del garaje hubiera decidido aparcar su flamante clásico SEAT 600 y hubiera tirado a la basura sin más los orígenes de estas empresas.
    Ni que decir tiene que si hubieran tenido que valorar el daño emergente o el lucro cesante, el resultado hubiera sido aproximadamente cero. ¿Cuánto valen las ideas? ¿Cuánto valen las horas de trabajo de los emprendedores que no cuentan con una nómina? ¿Cuánto valen los prototipos que han desarrollado?. En España hubiera sido fácil valorarlo todo, 0 euros. Para el abogado defensor del dueño del garaje, le bastaría recurrir a la contabilidad de la empresa si es que existe y, sumar los gastos de empleados con el resto de activos para obtener el valor de los productos desarrollados. Ridículo o no, se quedará tan pancho.
  2. Palmtop software fue el origen de Tom Tom y, no tuvo ingresos significativos durante los primeros cinco años hasta que dio con el nicho de negocio de los navegadores para automóviles.
  3. El valor de las ideas lo demuestran otros negocios de éxito en Internet, como por ejemplo:
    1. La página del millón de doláres, cuyo creador vendió por un dólar cada uno de los píxeles de un monitor.
    2. La película “La red” nos muestra los orígenes de Facebook y como las ideas incluso cuando no se desarrollan directamente pueden dar lugar a reclamaciones judiciales millonarias.
      La lista de jóvenes con talento que han triunfado en Internet es larga, pero pocos nombres hispanos aparecen en ella.

¿Y los ISP Cómo empiezan?

Una vez leí el plan de negocio de unos consultores de una afamada empresa, querían 100 empleados para empezar a desarrollar su idea. Puede parecer disparatado, pero veamos que no lo es tanto si detrás de la idea están especuladores agresivos con experiencia.
La historia de Ya.com es un ejemplo interesante.
  • En Octubre de 1999 se presenta como el portal inteligente con múltiples contenidos y servicios e inicia el desarrollo y adquisición de otros portales.
  • En Septiembre de 2000, Deutsche Telekom AG, a través de su filial Internet T-Online International, adquiere el 100% del capital social de Ya.com Internet Factory.
La prensa recogió el ruinoso negocio que supuso para su comprador, pero el excepcional pelotazo económico que supuso para su creador. Lo reproduzco íntegramente porque no tiene desperdicio.

Yacom recibe nuevos fondos de T-Online tras perder 160 millones

Si hay una historia que ilustre el fracaso de los grupos extranjeros en su desembarco en el negocio de internet español es la de Yacom. Deutsche Telekom pagó un precio de oro por una máquina de generar pérdidas en la que no ha parado de inyectar fondos.

M. J. / J. F. M. - Madrid - 29/12/2004
Yacom Internet Factory cerró su último ejercicio con fondos propios negativos. Perdió en 2003 18,7 millones de euros tras alcanzar una cifra neta de negocio de 54,2 millones, un 78% más que el año anterior. La compañía ha acumulado números rojos de unos 160 millones desde su constitución, en junio de 1999, la mayor parte después de que T-Online, la filial de internet de Deutsche Telekom, se hiciera con la compañía a precios de burbuja tecnológica.
Martín Varsavsky, en aquel momento presidente de Jazztel, vendió Yacom a Deutsche Telekom por una mezcla de acciones y efectivo valorada entonces en 550 millones de euros. Era septiembre de 2000.
Al cierre de ese año, Yacom ya acumulaba pérdidas de 58,7 millones. En 2001, perdió otros 49,7 millones y en 2002 los números rojos fueron de 32,05 millones. Esa sangría dejó un agujero patrimonial que tuvo que cubrir T-Online para evitar la liquidación.
Aportación de fondos
La filial de internet de Deutsche Telekom realizó el 27 de junio de 2002 una aportación directa para compensar pérdidas por 78,8 millones y suscribió la totalidad de una ampliación de capital que supuso un desembolso de otros 33,1 millones.
La factura, sin embargo, no había terminado de engordar. Las pérdidas de 18,7 millones sufridas en 2003 han vuelto a poner un signo negativo delante de la cifra de la línea de fondos propios del balance, lo que ha obligado a recurrir otra vez a la matriz.
Así, este mismo año, se ha convertido en participativo un préstamo de 14 millones. T-Online ha concedido, además, otros dos créditos participativos adicionales por cuatro millones. Los auditores de PricewaterhouseCoopers lo tienen claro: 'Hasta conseguir la viabilidad del proyecto, la sociedad dependerá del apoyo financiero del accionista único'.
Desde Ya.com aseguran que su mercado está en fuerte expansión, marcado por la tendencia positiva de la banda ancha. 'Ahora es momento de invertir, no de rentabilizar. En nuestra estrategia nos hemos marcado un horizonte de tres o cuatro años para rentabilizar las inversiones'.
El caso de Yacom no es la excepción. Parecida ha sido la historia de Wanadoo en España. La filial de France Télécom pagó un alto precio a Auna por la entonces llamada Eresmas Interactiva, que perdió 56,1 millones en 2001 y otros 88,8 en 2002. Sus cuentas de 2003 no están disponibles, pero ya en 2004 la matriz ha optado por la fusión con Uni2 y una inyección de fondos multimillonaria.
Otro artículo publicado también en el periódico "Cinco días" describe cómo los gigantes de internet fracasan en el mercado español.
Para estos operadores que empiezan a lo grande con cientos de empleados, se requiere una inversión inicial alta, soportar fuertes pérdidas durante algunos años, captar un elevado número de clientes y vender la empresa. Aunque pierdan cientos de millones, el beneficio para estos especuladores tras captar miles de usuarios está en venta de la empresa.
Ahora bien, si eres un microempresario emprendedor que cuenta con buenas ideas, ganas de trabajar y escasos recursos, empezarás con la financiación de las 3F : Family, Friends & Fools. El cómo terminarás es más incierto.

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