lunes, 16 de marzo de 2015

El lugar de celebración del contrato y la ley que lo regula

En un litigio entre empresas españolas será la Ley Orgánica del Poder Judicial la que determine las pautas para resolver los conflictos de jurisdicción y competencia; pero, ¿qué sucede cuando el conflicto surge entre una empresa española y una extranjera en el ámbito de la Unión Europea?.
El Derecho Internacional Privado dará las pautas para determinar el foro; es decir, el lugar donde podrá celebrarse el juicio.
Desde el 10 de Enero de 2015 es aplicable en todos los Estados miembros de la UE el Reglamento 1215/2012 y facilita las respuestas en materia civil y mercantil.
El foro general es el domicilio del demandado; es decir, a una empresa española se la pueden demandar en España, a una alemana en Alemania, ... ¿Es el único foro posible?. La respuesta es no.
En la Sección 4 del Reglamento se tratan un foro de protección titulado "Competencia en materia de contratos celebrados por los consumidores", pero como las empresas no son consumidores, no será de aplicación.
En la Sección 2 del Reglamento se tratan foros especiales, y el artículo 7 da una regla que dice que se podrá demandar en el lugar dónde se haya cumplido o deba cumplirse la obligación.
Una persona domiciliada en un Estado miembro podrá ser demandada en otro Estado miembro:
1) a) en materia contractual, ante el órgano jurisdiccional del lugar en el que se haya cumplido o deba cumplirse la obligación que sirva de base a la demanda;
b) a efectos de la presente disposición, y salvo pacto en contrario, dicho lugar será:
— cuando se trate de una compraventa de mercaderías, el lugar del Estado miembro en el que, según el contrato, hayan sido o deban ser entregadas las mercaderías,
— cuando se trate de una prestación de servicios, el lugar del Estado miembro en el que, según el contrato, hayan sido o deban ser prestados los servicios;
c) cuando la letra b) no sea aplicable, se aplicará la letra a);
Osea, que una Empresa española se compromete a entregar en Alemania un determinado producto o servicio, podrá ser demanda en España según el foro general o en Alemania según el foro especial.
El mismo artículo permite que las empresas indiquen cual es el lugar de cumplimiento de la obligación, y por lo tanto, determinar dónde se resolverán los posibles conflictos.
También se podrá indicar un tercer Estado miembro, atendiendo a los foros determinados por la "Prórroga de la competencia"; es decir, libremente las empresas podrán pactar dónde quieren litigar, pero el art. 25 dice que amenos que  "... el acuerdo sea nulo de pleno derecho en cuanto a su validez material según el Derecho de dicho Estado miembro".
Tenemos el foro y ahora hay que decidir el derecho que le es de aplicación. La empresa española podría ser:
  • demandada en España y aplicarse la legislación española
  • demandada en España y aplicarse la legislación alemana
  • demandada en Alemania y aplicarse la legislación española
  • demandada en Alemania y aplicarse la legislación alemana
Y llegamos al quid de la cuestión. El lugar de celebración del contrato determina cual es la legislación aplicable al mismo. Es decir, si:
  • se celebró en España, es de aplicación la legislación española
  • se celebró en Alemania, es de aplicación la legislación alemana
  • se celebró en Francia, es de aplicación la legislación francesa
  • ...
Ahora basta con hacer el producto cartesiano de los posibles foros con los posibles ius y ya tenemos la respuesta a qué foro es competente y qué ley es la aplicable. O quizás sólo desconcierto.
¿Qué sucede cuando se contrata por vía electrónica?, pues que tenemos la Ley de servicios de la sociedad de la información y comercio electrónico que indica que en el art. 29 dice:
Artículo 29 Lugar de celebración del contrato
Los contratos celebrados por vía electrónica en los que intervenga como parte un consumidor se presumirán celebrados en el lugar en que éste tenga su residencia habitual.

Los contratos electrónicos entre empresarios o profesionales, en defecto de pacto entre las partes, se presumirán celebrados en el lugar en que esté establecido el prestador de servicios.
Si fuera un consumidor que contrata por Internet es como si celebrara el contrato en su residencia habitual; en cambio, si es un empresario lo está celebrando en el lugar en que esté establecido el prestador del servicio o el que pacten las partes.
Como la legislación de protección de los consumidores no es aplicable a las empresas, todo lo pactado se entenderá que no es abusivo, y por lo tanto el empresario que contrata por Internet la entrega de un producto o servicio puede estar aceptando, sin ser consciente de ello, el lugar dónde tendrá que reclamar y el derecho que le será de aplicación; que evidentemente será el más ventajoso para el vendedor.